Ella dijo que ella también. Y desayunaron desnudos los dos.
lunes, 17 de febrero de 2025
Hasta acá
El olor a tierra mojada la despertó temprano. Él seguia durmiendo a su lado así que se levantó y aún con el camisón rosita de seda, escotado y con puntillas, se fue al jardín a recolectar naranjas y huevos para hacer el desayuno. Amasó el pan, lo dejó leudando y fue a prender el fuego en el horno de barro. El se despertó y se metió a la ducha. Salió como nuevo y con una gran sonrisa salió buscándola para darle los buenos días. Al verlo, con una sonrisa le recomendó que se ponga ropa. Ya no hacía tanto calor como el mes anterior. Que no se resfriara. Él se negó, si venía gente se pondría un short pero sino se iba a pasar todo el domingo absolutamente desnudo.
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